Año 1520 - Descubrir Chile, por el Estrecho de Magallanes
- Pedro Moreno Mella

- 3 feb 2025
- 5 Min. de lectura

La historia de Chile comienza en el extremo austral. Buscando el camino hacia las Indias por la ruta del Oeste, a través del Mar del Sur, que vio primero Vasco Núñez de Balboa, el portugués Hernando de Magallanes llegó al estrecho que lleva hoy su nombre. Descubrió́ así́ las primeras tierras chilenas, del actual Cabo Dúngenes y la Tierra del Fuego.
El Rey Carlos V de España estaba empeñado en arribar especies antes que nadie a las islas de las especies, en busca de la riqueza, cuando llegó hasta el navegante portugués Hernando de Magallanes, a ofrecerle sus servicios. El Monarca le dio el mando de una flota de cinco navíos, que se llamaban “Trinidad", "San Antonio", "Concepción", "Victoria" y la“Santiago”.
Las naves llegaron a la costa del Atlántico y el mal tiempo los obligó a invernar en San Julián (Argentina) , En esta bahía se produjo un motín. Magallanes castigó a los cabecillas y siguió́ hacia el Sur. Frente al rio Santa Cruz (Argentina) naufragó la "Santiago".
*** INFORMACIÓN. Revisa programa sobre viaje al estrecho
*** Aquí siguiente link YouTube : https://www.youtube.com/watch?v=LQxNHIpice4&t=492s
Articulo Motín a Magallanes en San Julián (Argentina)
Según Pigafetta (escribano a bordo de la nave Victoria) : «Llegamos (31.03.1520) a los 49o y medio de latitud meridional donde encontramos un buen puerto, y como el invierno se aproximaba, juzgamos a propósito pasar allí la mala estación». Frente al frío extremo y la escasez de víveres tras seis meses de travesía, Magallanes decidió a finales de marzo reducir las raciones de comida en la tripulación y construir en tierra almacenes para las provisiones. Con pesca y caza en la zona costera esperaba obtener suficientes alimentos para retornar pronto la travesía.

Fondeados en San Julián, varios oficiales y representantes del Rey exigieron a su capitán que cesara en su avance al considerar fracasada la expedición e imposible en esas condiciones encontrar el paso al Mar del Sur. En este grupo de opositores se encontraba Gaspar de Quesada , capitán de la nao Concepción, Luis de Mendoza, capitán de la nao Victoria, Antonio de Coca , contador de la armada, y Juan de Cartagena, veedor al que el Rey había puesto al mismo nivel de mando que Magallanes, además de Juan Sebastián Elcano, todo un desconocido que durante el posterior motín se hizo con la capitanía de la nao San Antonio.
Magallanes invitó a todos los capitanes, oficiales y pilotos a oír misa en un altar improvisado en tierra y luego a comer, ninguno de los oficiales reales fue Magallanes hizo oídos sordos a las reclamaciones de este grupo que ya desde la salida de España se habían quejado del hermetismo y el espíritu poco dialogante del capitán naturalizado castellano. Se quejaban, entre otras cosas, de que Magallanes había incumplido el artículo 3o de la Instrucción recibida del Emperador y ni entregó a sus subordinados las cartas hechas para el viaje, ni les mostró la derrota a seguir.
El domingo de Ramos , 1 de abril de 1520, Magallanes invitó a todos los capitanes, oficiales y pilotos a oír misa en un altar improvisado en tierra y luego a comer. Solo el contador Antonio de Coca y Álvaro de la Mezquita , sobrino de Magallanes y capitán del San Antonio, asistieron a la celebración litúrgica. El resto de oficiales estaban demasiado ocupados ultimando un motín.
Una guerra desigual
Juan de Cartagena no asistió́ a las celebraciones y en la madrugada siguiente prendió́ la sedición. Amparados en la oscuridad, Cartagena y Quesada pasaron con treinta hombres de la Concepción a la San Antonio para prender a Mezquita. Juan de Elorriaga , maestre de dicho barco, recibió́ cuatro puñaladas en un brazo y murió́ por salir en defensa de su capitán. Los amotinados se hicieron con el poder en tres de los cinco barcos y enviaron un mensaje a Magallanes para requerirle el cumplimiento de las provisiones del Rey.
Antonio de Coca requisó las armas de los partidarios de Magallanes en la San Antonio y otorgó el mando de la nave al desconocido Juan Sebastián Elcano. A pesar de lo grave de su situación, Magallanes logró mantener la calma . Aprovechando que sus enemigos no podían salir a alta mar y, viendo que solamente contaba con la Trinidad, donde estaba embarcado, y el Santiago, envió́ un esquife, con cinco hombres armados a entregar una supuesta carta de rendición a Mendoza.
La Victoria , capitaneada por Mendoza, estaba fondeada en lo más interior de la bahía. Eso daba una oportunidad de oro a Magallanes. Cuando Mendoza se encontraban leyendo la misiva, los mensajeros del esquife cosieron a puñaladas al castellano y ayudaron a otro bote a asaltar el barco. La Concepción, de Gaspar de Quesada, cayó en la trampa, sin saber que Mendoza estaba muerto, de seguir el rumbo de la Victoria. Demasiado tarde se dio cuenta de que estaba en medio de un combate de tres contra dos.
Quesada avanzó contra los tres barcos fieles a Magallanes, fondeados aguas abajo de su posición, y recibió́ de golpe todo su fuego artillero. A pesar de que sus hombres juraron resistir con «hasta la muerte», la Concepción fue tomada con facilidad y la San Antonio se rindió́ más tarde al verse en inferioridad.
Una represión incompatible con la aventura
La venganza de Magallanes fue desproporcionada y comprometió el futuro de una expedición ya bastante diezmada: 40 hombres fueron condenados a muerte sin proceso alguno (desde luego si lo hubo no ha quedado constancia documental) y gran parte de los mandos principales fueron sustituidos por portugueses y familiares de Magallanes. No obstante, la condena fue perdonada, incluida la que pesaba sobre Sebastian Elcano, salvo en el caso de los cabecillas.
Luis de Mendoza y Gaspar de Quesada fueron descabezados y descuartizado. Sus cuerpos fueron puestos en una horca para pudrirse los cinco meses que esperaron en el sur de Argentina a que pasara el invierno austral para recordar constantemente que nadie podía desafiar a Magallanes. Que aquellos fueran oficiales designados directamente por el Rey plantea la cuestión de que, en caso de haber sobrevivido a la epopeya, probablemente Magallanes habría tenido que enfrentarse a una investigación en España.
El clérigo Pedro Sánchez de la Reina y Juan de Cartagena fueron condenados al destierro el 7 de abril de 1520 y abandonados en las costas de la Patagonia . Su condición de grande de España salvó a Cartagena de la ejecución, si bien fue abandonado en un islote «con sendas taleguitas de bizcochos e sendas botellas de vino», lo que equivalía a una condena a muerte lenta e inmisericorde.
La condena fue perdonada, incluida la que pesaba sobre Elcano, salvo en el caso de los cabecillas.
A pesar del mal ambiente, Magallanes decidió permanecer en el Puerto de San Julián durante 147 días. Durante este período se produjo la pérdida de la nao Santiago , que había sido enviada a explorar algo más al Sur mientras los demás permanecían en el Puerto de San Julián. Dos supervivientes del barco encallado realizaron un penoso camino desde Puerto de Santa Cruz , donde se fue a pique la Santiago, hasta el puerto espAñol, de manera que al menos los enseres y la mayor parte de la tripulación salvaron la vida.
Salvados los tripulantes siguieron viaje y el 01 de Noviembre descubrieron el Estrecho de Magallanes. Otra nave, la "San Antonio", desertó volvió a España, y el navegante portugués continuó viaje, hasta llegar al Mar del Sur, que él bautizó OceánoPacífico.
Un 20 de octubre de 1520, Magallanes descubre la entrada de boca oriental del estrecho por el atlántico, envía una nave de reconocimiento, para verificar que realmente sea una entrada de mar, y no un rio como le paso con el Rio de la Plata, más al norte en Argentina. Un 01 noviembre ingresa al estrecho bautizando como Estrecho de Todos los Santos, más tarde bautizado como Estrecho de Magallanes.
Le costó varias semanas encontrar la salida al Océano Pacifico, a fines de noviembre logro hacerlo...
**** INFORMACIÓN. Revisa programa sobre formación del estrecho en el siguiente link YouTube : https://youtu.be/tcSlei6F6wE



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